Alzheimer: Cuidados y Recomendaciones

La enfermedad evoluciona progresivamente y no tiene cura. Sin embargo, quien la sufre puede llevar a cabo una serie de actividades para mejorar su calidad de vida. En tal sentido, el apoyo de su familia, cuidadores y equipo médico es fundamental.

Si hay una enfermedad que causa pánico entre las personas de la tercera edad o que se aproximan a esa etapa de su vida, es el Alzheimer. Este padecimiento provoca que las neuronas del cerebro mueran progresivamente, afectando la capacidad de recordar, pensar con claridad y actuar de manera coordinada en determinados momentos.

Cabe aclarar que algunos abuelos y abuelas tienden a desarrollar el deterioro cognitivo leve (DCL). Según la página web del estadounidense National Institute of Aging (en español, Instituto Nacional de Envejecimiento), “El DCL puede ser una señal temprana de Alzheimer. Pero no todos los que sufren de DCL desarrollarán la enfermedad de Alzheimer”.

Piense por un momento que las memorias derivadas de maravillosas experiencias vividas, desaparezcan de manera inevitable. El escenario es confuso, genera depresión y cambios sustanciales en el estado de ánimo. Además, al anciano a quien le sea diagnosticada la enfermedad, con el paso del tiempo le será necesario contar con alguien a su lado que le sirva de cuidador y, especialmente, de apoyo emocional.

Cuidados en casa

La etapa inicial del Alzheimer es clave para que la persona sepa cómo proceder, así mismo, para los cuidadores quienes deben desarrollar una serie de estrategias que deriven en una mejor calidad de vida para el paciente. Las visitas al médico serán una importante referencia a tener en cuenta durante el avance de la enfermedad.

Una vez que se conocen los síntomas del Alzheimer, es vital llevar a cabo su tratamiento para evitar que la enfermedad avance con rapidez. Las distintas medicinas suministradas por el profesional de la salud, han de ser complementadas con una terapia no farmacológica que también ayude a controlar los trastornos anímicos y conductuales. Igualmente, una comunicación prudente permitirá que la relación entre las partes mantenga su naturalidad.

Con base en la “Guía práctica para familiares de enfermos de Alzheimer”, desarrollada por el Centro Alzheimer Fundación Reina Sofía (España) presentamos una serie de trabajos en distintos aspectos, útiles para familiares y cuidadores:

* Memoria: hay diversas clases de memoria (inmediata, a corto plazo y a largo plazo). Para la primera se recomienda la repetición de listas de palabras; para la segunda, implementar juegos como el Memory, además, relatar una historia con base en noticias vistas previamente. En el caso de la tercera, se sugiere poner a la persona a recordar acontecimientos de su pasado, hablar de su niñez, trabajos y lugares de residencia.

* Lenguaje: se debe estimular por medio de actividades cotidianas. En materia de lenguaje oral, el adulto mayor con Alzheimer puede evocar series numéricas, decir los días y meses del año, nombrar objetos que aparecen en imágenes, decir palabras con sílabas previamente establecidas, hacer asociaciones de palabras y trabajar en la comprensión entre orden y acción. De igual modo, se le puede invitar a mantener conversaciones sobre temas de su interés y proponerle la repetición de frases. Este ámbito se refuerza con ejercicios de lectura y escritura.

* Orientación (temporal, espacial y personal): Para la primera, adecuar el espacio con artículos que denoten fecha del año y asociaciones de temporada (eventos o fiestas). En el segundo caso, idear carteles para señalar los distintos espacios de la casa y objetos de referencia. En último término, la orientación personal se puede trabajar por medio de un diario de vida que incluya momentos importantes, familia, pareja y un árbol genealógico.

* Atención: por un lapso de 10 a 20 minutos se podrá activar este componente en el adulto mayor. Actividades como búsqueda de elementos en una imagen, diferencias, similitudes y resolución de laberintos son ideales para que los abuelos refuercen ese aspecto.

* Gnosias (saber reconocer): según el estudio, “(se trabajará) en el reconocimiento de las caras, los objetos y sus diferentes propiedades como forma, color, textura, olor, etc. a través de los cinco sentidos. El objetivo será que sepan identificar los diferentes elementos y que, además, sepan darle un uso posterior”.

* Praxias (saber hacer): para trabajar los movimientos de manera intencional, se recomienda pedirle al adulto mayor que realice actos simples como lavarse los dientes, peinarse, abrocharse la camisa y la imitación de gestos sencillos. También puede llevar a cabo toda una serie de movimientos que involucran una actividad, además, el armado de rompecabezas, copia de dibujos y terminación de una figura incompleta, entre otras.   

Los expertos también recomiendan trabajar en la capacidad de cálculo en casa. De esta forma, actividades como resolver ecuaciones matemáticas, realizar cuentas sencillas, ordenar números y contar de atrás hacia adelante, promueven mejores resultados.

Además de los trabajos en el plano cognitivo, la estimulación física es vital para mantener una buena salud corporal. La caminata al aire libre o en casa, es una excelente opción para activar los músculos; el cuidador debe estar atento para que la realice con la mayor independencia posible, también si el abuelo o abuela necesita usar elementos como bastones o caminadores. En el plano físico, las movilizaciones activas de varias partes del cuerpo como cabeza, cuello, hombros, codos, manos, muñecas, cadera, pies y tobillos ayudan a que el enfermo de Alzheimer sea más independiente en sus quehaceres cotidianos durante mayor tiempo.

El Alzheimer provoca que las neuronas del cerebro mueran progresivamente, afectando la capacidad de recordar, pensar con claridad y actuar de manera coordinada en determinados momentos.

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