Hogar Geriátrico ?

¿Hogar geriátrico?


Con respecto al entorno del adulto mayor, la mayoría conviven con sus
familias, que a pesar de los cambios estructurales que ha padecido en los
últimos años, continúa siendo el lugar de vivienda habitual de los ancianos en
Latinoamérica. Pero debemos tener en cuenta que muchos viven solos y estos
números se han ido incrementando en los últimos años. Una red social estable,
sensible, activa y confiable protege a la persona de enfermedades, acelera los
procesos de curación y aumenta la sobrevida. La gente menos integrada
socialmente tiene más posibilidades de morir.
Los adultos mayores así se encuentren conviviendo con sus familiares,
mantienen poco contacto con pares y muchos permanecen aislados. La
mayoría no cuentan o no conocen lugares de encuentros propios para la edad,
donde puedan desarrollar actividades acordes a sus necesidades y gustos
personales.


Aquellos adultos mayores que viviendo en su hogar necesitan de atención
especial, la mayor parte es brindada por los hijos y en los que cuentan con
mejor poder adquisitivo contratan una cuidadora. Sólo en casos en que
necesiten hospitalización domiciliaria por problemas agudos de salud (cirugía,
infecciones, etc) el sistema de salud puede brindar cuidados domiciliarios, pero
generalmente no existe un sistema de cuidadores que no requiera un abultado
presupuesto económico.


El ingreso al hogar geriátrico se hace en muchos de los casos por decisión
acordada de los familiares y en otros, los menos, como opción elegida por el
mismo adulto mayor. La mayoría de los sujetos al momento del ingreso, tienen
incorporados procesos de duelo debido a pérdida de afectos, de estatus social,
dificultades económicas y otras complicaciones. Presentan grandes
problemáticas de salud que no pueden ser atendidas en sus propios hogares.
Las instituciones geriátricas deben ser un lugar donde no se interrumpa la
condición del adulto mayor, donde se le permita desarrollar la tarea de seguir
desarrollándose como persona y lograr vincularse con otros. Deben estar
formadas al servicio de la vida de todos los allí implicados: residentes,
familiares, los profesionales y el personal. Para esto, debe ser una vivienda
más que una institución, con calor humano y normas flexibles, donde se los
reconozca como personas con necesidades, libertades y deseos.
Las herramientas más importantes para lograr desplegar la vitalidad que el
adulto mayor aún conserva, de la manera más acorde a sus posibilidades, son
la estimulación cognitiva, la terapia física y la posibilidad de conservar la mayor
independencia posible. La organización de un equipo de trabajo en las
instituciones es fundamental por la especificidad que requiere la organización de un grupo integrado con formación especializada y que aborde la
problemática de la vejez de manera integral.


El principio fundamental de la rehabilitación se basa en la aplicación de
estrategias específicas adaptadas a los déficit específicos de cada paciente. A
pesar de que existan principios generales acerca de las técnicas de
rehabilitación de cada función cognitiva, debe ser armada a las necesidades de
cada paciente. En los procesos de rehabilitación se acompaña al adulto mayor
a cómo compensar funciones deficitarias utilizando otras preservadas, con el
objetivo de recuperar o aprender competencias específicas. La finalidad de
todas ellas es lograr enlentecer el deterioro cognitivo y el mantenimiento de
herramientas psicosociales necesarias para las actividades de la vida diaria.


Rosana Rebeca Glück
Médica Psiquiatra
Magister en Psicogerontología

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